Luego de su poco exitoso paso por River, hoy es figura en su actual equipo, Seattle Sounders FC de la MLS Norteamericana.
Aunque usted no lo crea, el chico que nació hace ya 30 años en Villa María, Córdoba, ese que logró el título Mundial Sub-20 del 2001 y la medalla dorada en los Juegos Olímpicos de Atenas en 2004 (lo que le valió una contratación para el fútbol europeo), es uno de los máximos referentes del fútbol norteamericano.
Llegó a River a mediados de 2007 por el incansable pedido del por entonces DT millonario (actual presidente de la institución) Daniel Passarella y su llegada hizo estallar al mercado de pases argentino, ya que provenía del poderoso Ajax holandés, club donde obtuvo una Copa y dos Supercopas de ese país entre 2005 y 2006. A pesar de esto, su lugar en la cancha nunca estuvo asegurado y debió remarla para demostrar que merecía estar entre los once, pero siempre fue cuestionado y hasta resistido por los hinchas de la banda, aún habiendo marcado un gol en un superclásico que valió un empate en la mismísima bombonera.
El ex Newell’s siempre apareció como posible a ser transferido en las épocas de receso, tuvo que esperar hasta el 2010 cuando quedó libre luego de que River le abonara una deuda pendiente y hasta soportar quedar fuera del Querétaro méxicano por no pasar la revisión médica, para recién si, en Febrero de este año, encontrar su lugar en la Major League Soccer, figurando primero como “jugador a prueba” y firmando días después su contrato con el Seattle Sounders FC.
Allí el es la máxima figura del plantel, lleva la 10 en la espalda y los medios locales no se cansan de alabarlo y de destacar su gran aptitud física para aguantar en los 90 minutos completos, su gran entrega en cada partido y no tienen objeciones acerca de que fue la mejor contratación del año del club y también de la liga.
Es sin lugar a duda, una historia más de aquellos jugadores que llegan a River con grandes expectativas, fracasan o no rinden lo esperado y luego vuelven a ser esos jugadores privilegiados, sea donde fuere, cuando abandonan Núñez.